miércoles, 24 de diciembre de 2008

domingo, 21 de diciembre de 2008

Felices Fiestas...


a los que nos esperan;
a los bellos y a las brujas;
a las decepcionadas y a l@s optimist@s;
a las cuquis y a la reinita;
a mi amigo y su/nuestra familia;
a todos:

FELIZ NAVIDAD.

domingo, 14 de diciembre de 2008

El secuestro exprés del Niño Jesús.

No nos lo podíamos creer. Mientras disfrutábamos del desayuno de los sábados en casa, ése que es tan tranquilo que se hace en pijama, sin las prisas de la semana laboral, se escucha un estruendo en la escalera comunitaria (somos sólo cuatro vecinos no muy mal avenidos en todo el edificio, si hubiera más vecinos...) como si cayeran objetos al suelo totalmente descontrolados. Raro, muy raro.

Mi marido: "ya te están robando el Belén".*

* Todos los años, con la parafernalia oportuna, me dedico a montar el Portal de Belén en el descansillo de mi escalera, es de Playmobil, y, a pesar de que las figuras son más sosas que un chupete de cemento, me gusta el resultado final, con sus ovejitas, sus gatitos, su burra, SS.MM. los Reyes con un solo camello... el incienso, el oro y la mirra (o lo que supongo que es la mirra).

Lógicamente, no le hice ni caso.

En ese momento toca el cartero, que viene a buscar un aguinaldo por no-hacer su trabajo anual. Porque, si dejar las cartas en el suelo de la entrada y traer los avisos de cartas certificadas ya rellenados cuando estamos todos en el edificio, es hacer bien su trabajo y merecedor de no-sé-qué-dinero, pues debe merecerlo... Después de su habitual simpatía (?) le toca buscar sus sobritos en el resto de casas de la calle.

Tras despedirse del cartero, mi marido de nuevo: "¿pero tú no habías montado el Belén? Ahí fuera no está".
¿Cómoooooooooooooo? Sí: desaparecido, missing, vermisst...

Obviemos los tacos.

Tras varios minutos de incertidumbre, de seguir y casi registrar el carrito del pobre cartero (sólo para saber si había visto a alguien "raro" salir del edificio), de vociferar que esto-es-lo-que-faltaba-que-me-roben-en-mi-propia-casa, blablabla, con un poco de película eso sí porque estábamos desc...

Cerramos la puerta de casa y... plafplufplaf, miles de piececitas tiradas al suelo sin compasión ni corazón, el pobre Niño Jesús, el camello, el angelitoooooo...

En cuestión de 20 minutos habían devuelto, sin pago de rescate alguno, al Niño Jesús, ¡menudos secuestradores!

Estuvimos en un tris de regalarle, al 'presunt@ secuestrador/a asustad@, el Belén completito y empaquetado (quizás no podía permitirse el lujo de comprar una cajita de Playmobil de 10 euros). Pusimos un folio cutre con una nota en el descansillo "Sr. Ladrón: el Belén está en casa, a buen recaudo. el Niño Jesús está bien, gracias".

Y llega este año y la gran pregunta, ¿qué hago? Me han hecho varias propuestas:

1.- Colocar una foto del Belén y un "réplica del original".

2.- Hacer el Belén y a su alrededor, también de Playmobil, un cordón policial y un coche de policía con la patrulla de turno.

3.- Cartel de zona videovigilada...

Bueno, de momento, ya lo he hecho en casa, y he decidido que, por si acaso, el Niño Jesús no aparecerá hasta el 24 de diciembre, que para eso nace ese día.

FELIZ NAVIDAD.