martes, 29 de mayo de 2012

Mis globos negros... en remojo.

Extracto de “La oración de la Rana”, de A. de Mello.


Un niño negro contemplaba extasiado al vendedor de globos en la feria: en un determinado momento, soltó un globo rojo que se elevó por los aires atrayendo a una multitud de posibles jóvenes clientes.


Luego soltó un globo azul, después uno amarillo, a continuación un globo blanco... Todos ellos remontaron el vuelo hacia el cielo hasta que desaparecieron. El niño negro, sin embargo, no dejaba de mirar un globo negro que el vendedor no soltaba en ningún momento. Finalmente, le preguntó: "Señor, si soltara usted el globo negro, ¿subiría tan alto como los demás?".

El vendedor sonrió al niño, soltó el cordel con que tenía sujeto el globo negro y, mientras éste se elevaba hacia lo alto, dijo:
"NO ES EL COLOR LO QUE HACE SUBIR, HIJO. ES LO QUE HAY DENTRO".

Cinco meses después...


(No tengo excusas: me había olvidado por completo de este rincón que surgió de la impaciencia, de la ilusión, de la buena compañía... Hasta el Sr. Google ha tenido que recordarme la contraseña, no me lo voy a perdonar). 
Para los seguidores que me quedan, aquí tienen a Tama (5) y Sisay (3) junto a su adorada Carolina (4), creciendo felices, como deberían crecer toooooodos los niños de este mundo. 


jueves, 29 de diciembre de 2011

Adiós 2011...

Sisay (3) y Tama (5).
Adiós a un año en el que limpié de un plumazo malas vibras.
En el que perdí para siempre a mi maestra de primaria.
En el que asumí que, a veces, hay que dejar salir para que otros puedan entrar.
En el que me quedé embarazada, contra todo pronóstico humano y divino.
En el que pasé noches en hoteles, cálidos hogares y hospitales.

Adiós a un año en el que he ganado y he perdido.
En el que hemos disfrutado y crecido juntos.
En el que vinieron a este mundo los pequeños de los amigos.
En el que siempre he visto el vaso medio lleno.
En el que me han defraudado.
En el que me han sorprendido.
En el que he sido feliz.

sábado, 22 de octubre de 2011

Llegó el día y partieron, por fin, a buscarlo.

Ha pasado poco más de un año desde que nos conocemos y ya los siento tan propios como si hubieran estado a mi vera durante tooooooda la vida. 
Hoy han partido en busca de su mayor ilusión, Samuel. 
Quizás, cuando leas estas líneas, le están dando su primer beso y su primer abrazo, o escuchando su primer llanto o disfrutando de su primera sonrisa... Ainssssssssssssssss, cuántos bonitos recuerdos les he relatado de nuestra experiencia, cuántas charlas sobre lo divino y lo humano, cuántas cosas pendientes... 
Sé que estaremos con ellos compartiendo esa felicidad desde aquí, desde la casa del padrino, de la consorte, y de sus primitos Tama y Sisay, deseando que pasen estos veinte días que se nos hacen ya eternos...
 ¡¡¡¡¡Vuelvan pronto!!!!! 
Alicia y Felipe, rumbo a Addis Abeba.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Ommmmmmmm...

Hace dos años que hice esta foto en el Parador del Teide. No imaginaba entonces lo que me iba a deparar la vida tan sólo unas semanas más tarde. Esta imagen me transmite la tranquilidad que necesitaba en aquel momento en el que las emociones internas y las compartidas de mi futura maternidad se esparcían como confeti por todos lados a todas horas. Todo ello unido al efecto negativo de "aquel lugar donde trabajaba" suponía un cóctel difícil de digerir. Luego vino el carrusel, las montañas rusas y todo el parque de atracciones al completo. Hoy continúo en él, no lo niego, pero he aprendido a bajar sobre la marcha y a esperar por ellos, por mis chicos. ¿Qué ha cambiado en mi vida en estos dos años? Muchas y pocas cosas. Entre las muchas está que "aquel lugar..." que se había convertido en la causa de la mayor parte de mis desvelos me remitió a la casilla de salida. Me obligaron a salir del nido y ya estoy volando con la mejor compañía. Ni les agradezco ni les debo nada, no soy rencorosa, pero... ¡¡que les zurzan!! 
Dos años en lo que he sido madre, no sé si buena o mala, ya me juzgan mis hijos cada día con sus besos, mimos y arrumacos. Años en los que ha habido risas y llantos compartidos, libros, amor, amigos, ausencias... todo. 
Hoy, al ver esta foto he dicho: me siento así, a gusto. 
Ése es el motivo de esta entrada.

lunes, 6 de junio de 2011

*Amigos de adopción*

¡¡¡Les queremos muuuuuucho!!!
Ya verán como en un pispás están en casa,
en la Gomera, con sus pequeñajos.

domingo, 1 de mayo de 2011

viernes, 4 de febrero de 2011

Colorin-es.

Mamá tiene abandonado el blog y le hemos dicho que lo actualice:

que cuente a todos cómo crecemos, (tanto, que los percentiles nos temen); que a mí se me han caído dos dientes y sólo tengo cuatro años, que todas las semanas me invitan a cumpleaños, que ya sé escribir mi nombre TAMAGNE y que me encanta el chocolate; que cuente que Sisay ya ha dejado de usar el pañal aunque no suelta el tuto, que hace meses que no va en carrito, que hizo de Rey Baltasar en la guarde (más guapo), que es todo un campéon porque ha participado en unas BabyOlimpiadas... y que está deseando que llegue septiembre para ir al cole de los mayores; que cuente cómo papá nos lleva todos los días a la guarde y al cole, los findes al fútbol y de paseo con la bici o el patinete... No paramos.

Lo que mami no sabe es que ella es la mejor.


jueves, 23 de diciembre de 2010

lunes, 13 de diciembre de 2010

viernes, 15 de octubre de 2010

La gente que me gusta.


Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad.
Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.
Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.
Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.
Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.A estos los llamo mis amigos.
Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor.
La gente que nunca deja de ser aniñada.
Me gusta la gente que con su energía, contagia.
Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.
Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.La gente que lucha contra adversidades.
Me gusta la gente que busca soluciones.
Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.
Me gusta la gente que tiene personalidad.
Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.
La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.

Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido.

M. Benedetti, la gente que me gusta.

viernes, 8 de octubre de 2010

Camino.


Nadie me dijo que esto de la maternidad fuera un camino repleto de pétalos de rosas, en el que quienes los esparcen, ayudan, aconsejan y acompañan. No. Nadie me dijo que esto de la maternidad fuera sencillo, que podría conciliar el cuidado de mis hijos con todas mis historias pasadas y presentes. No. Nadie me dijo que iban a cambiar tantas cosas, que algunas personas que me importan iban a dar un paso al costado, sin razones. No. Agradezco que nadie me mintiera.
Aún así, y a pesar de que me faltan las flores en el camino, que estoy cultivando por mí misma, y a las que llamo experiencia y paciencia, a pesar de que me faltan horas en el día, a pesar de que me faltan ellos, no cambiaría esto por nada.
Ni el Hello, Hello de por las mañanas acompañado de mil besos, ni la hora de bañera repleta de burbujas y coches, ni los llantos caprichosos de Tama (bueno, eso sí), ni el olor a caucho del tuto de Sisay, ni que la ropa no les sirva de un mes para otro, ni el Oh Lelé que canta hasta el vecino, ni los cumpleañosfelices soplando las velas...


domingo, 19 de septiembre de 2010

Macedonia...

Hola, soy Sisay y me puse así de contento cuando me enteré que volvía a la guarde a ver a mis amigos después de nuestras vacaciones... (es mentira, esto es en casa, no sabía lo que me esperaba luego... aún hoy sigo llorando desconsolado cuando me quedó allí, ¿no te doy pena, papá?)
Yo soy Tama, y sonrío, sí, pero poco, en mi primer día de cole. Ya he pasado a 2º de infantil, me estoy haciendo mayor, ¿A tí qué te parece? (pregunta con la que acabo todas mis conversaciones)

¡¡¡Cómo echo de menos las mañanas del verano, en las que salíamos a desayunar y pasear por La Laguna, y nos encontrábamos amigos como éste que me prestó su moto (yo le dejé mi bici pero no sacamos foto, que conste)!!!
A mí me encanta hacer el payasete. Sea donde sea, allí estoy yo con mi sonrisa para alegrar el día. En esta tienda quería hacer lo que hacen los mayores pero me cansé pronto... y me dormí en los brazos de mamá.

sábado, 28 de agosto de 2010

arena negra canaria...

...manos, adultos, niños, Familia,
razas y arena negra canaria.
(Gracias, Checo)

martes, 10 de agosto de 2010

El regreso Madrid - Tenerife

"Sería sobre la una de la tarde cuando aterrizamos en Barajas. Pisar Madrid fue como llegar a tierra santa. De Madrid al cielo, dicen con razón al menos en este caso. Aunque aquella tierra que parecía santa se convirtió en un pequeño infierno.Primero había que pasar el control de pasaporte de viajeros no pertenecientes a la Unión Europea. Se hacía raro, siendo españoles y con nuestro pasaporte y DNI en la mano, tener que hacer cola con el resto de extranjeros no comunitarios pero, claro, es lo que tiene viajar con dos aún etíopes de nacionalidad, lo que nos costó algunos minutos de espera, dulcificada por la presencia y las palabras de aquella pareja de maduros futboleros argentinos con los que compartiamos viaje de ida a Estambul y regreso desde la misma ciudad. Se hace raro rellenar la ficha de entrada a España y mostrar el pasaporte como un extranjero en su propio país.
En la cinta de recogida de equipajes llegó la primera noticia desagradable. Las dos maletas, la azul y la negra, compradas ex profeso para el viaje, no llegaban. Ya la azul había pasado por el trámite de su pérdida temporal en Addis Abeba aunque finalmente terminaría apareciendo a los tres o cuatro días de nuestra llegada. Esta vez, sin embargo, no aparecieron. Un par de semanas después, la azul, otra vez la azul, apareció en una esquina del aeropuerto de Los Rodeos. La otra nunca apareció, curiosamente la que contenía las cosas de mayor valor. A estas alturas aún no sabemos si se quedó en Estambul o si disfruta del DVD portátil, las películas, la plancha del pelo y la ropa algún maletero con domicilio en el cinturón industrial de Madrid.
Tras interponer la correspondiente reclamación en la ventanilla, junto con nuestros compañeros de viaje, a los que también perdieron parte de su equipaje, los acompañamos hasta la puerta de salida, donde iban a buscar ese coche que once días antes habían dejado aparcado y que los trasladaría a su Murcia de residencia. Aquel momento de la despedida resultó tremendamente conmovedor. Durante todo el viaje, vuelos, esperas, estancias, comidas, paseos, risas, nos hicimos inseparables. Las lágrimas emocionadas fueron inevitables con los abrazos y los besos. Hoy aquella niña Lensa, ahora Victoria, vive feliz con sus padres adoptivos Ginés y María José.
Así, después de once días, llegó el momento de encontrarnos solos. Un carro de esos de cargar maletas llevaba nuestro único y salvador bolso de mano, al mayor de los dos niños y un montón de ansiedad. El otro, como siempre, apretado contra el pecho de la madre. No quería que yo lo cogiese, casi ni que me acercara. Hoy no se despega de ninguno de los dos. Un vistazo en internet y a las pantallas del aeropuerto sirvió para comprobar que la vuelta a casa sólo era posible en tres opciones: o con ese vuelo que salía en 25 minutos y que, por tanto, era humanamente imposible de contratar; o con aquel otro que salía en apenas una hora, pero cuyas plazas estaban todas compradas; o la última opción, que partía desde tierras peninsulares a las 19:25, operado por Air Europa. Quedaban plazas libres y casi tres horas para que partiese, así que era la mejor (la única, más bien) posibilidad de regresar.Recuerdo un simulacro de almuerzo en uno de los bares de Barajas, esos en los que te tienes que servir pero que pagas como si tuvieses una pléyade de camareros a tu disposición. Niño en un brazo, bandeja en la otra. Bocadillos de tortilla, botella de agua, batido de chocolate, compota de fruta y seguramente algo más. Nuestra primera comida en casi 24 horas que devoramos más por obligación que por ganas reales de comer.
De ahí a la búsqueda de los billetes.No pudimos cerrar el vuelo de regreso Madrid-Tenerife antes de hacer el viaje de ida. Apenas pasaron 30 horas desde que recibimos la llamada diciéndonos que viajábamos el sábado siguiente sin fecha cierta de regreso. Lo cierto que es debíamos haber regresado un par de días después, incluso con riesgo de pasar al menos la Nochebuena en Addis, pero una gestión de nuestro compañero de viaje a cambio de no montar un numerito por el hotel asignado en primer momento nos sirvió para que los trámites se agilizaran y salieramos de allí antes de lo previsto. Así que la única solución era la de improvisar sobre la marcha el vuelo a Tenerife, el cual tampoco nos atrevimos a hacer por internet en Etiopía a riesgo de perder el vuelo y el dinero por aquello de los retrasos y las conexiones aéreas.
Seguramente, la mayor de las sonrisas que esbocé aquel día fue a la empleada de Air Europa que estaba detrás del mostrador. Era la viva imagen de la cumplida necesidad de volver a casa, como si llevara tatuado en la frente "conmigo viajarás a Tenerife". Cuatro pasajes, dos adultos, dos niños. Último problema del día: los niños no pueden viajar como residentes canarios. La única documentación que tenemos es el pasaporte etíope con un visado temporal de entrada a España. Los padres pueden ser de Canarias, vivir en Canarias y llevarse los niños a Canarias, pero para las compañias aéreas sólo acredita la condición de residente el carnet de identidad o el certificado de residencia. Sólo el coste de los dos pasajes de los niños (supuestamente tasas aeroportuarias e impuestos) costaron tanto dinero como los dos billetes adultos. Los quinientos y pico euros más satisfactoriamente gastados de nuestras vidas.
Otra hora y algo de retraso de nuevo antes de coger el último avión. Más relajados y menos caóticos, agotados los cuatro, el viaje fue una balsa de aceite comparado con los dos anteriores. "Señores pasajeros, en breves minutos tomaremos tierra en el Aeropuerto Tenerife Norte", sonaron los altavoces mientras que por las ventanas se atisbaban las primeras luces artificiales de Santa Cruz. El puerto, el estadio, la autopista, los centros comerciales, Geneto, Los Rodeos. Tierra.
Íbamos ligerísimos de equipaje, pero lo suficientemente previsores. En el bolso de mano, algunos pañales, compotas, pañuelos, toallitas higiénicas y las dos camisetas del Tenerife que les había comprado a los niños poco después de conocer que nos los habian asignado. Era una especie de promesa: cuando pisen Tenerife por primera vez lo harán vestidos del Tenerife. Las cosas de tener un padre futbolero. Hoy, los dos ya son abonados.
Antes de bajar por las escaleras que nos llevaban a la zona de cintas, en la que no paramos, les pusimos las camisetas sobre la ropa que llevaban. Durante el viaje soñábamos cómo sería el recibimiento, quién habría ido, qué sorpresa nos tendrían reservada. Justo antes de salir, justo terminando de bajar las escaleras, en ese momento en el que la puerta de abre por el paso de otros pasajeros, eché un vistazo al exterior. "La que hay montada ahí fuera", dije.
Una pancarta de papel marrón, pintada de colores, y muchos globos nos daban la bienvenida a los cuatro en la barra plateada que separa a los que esperan de los esperados. Padres, madres, hermanos, sobrinas. Gritos y lágrimas de alegría. En este momento sería absurdo poder describir lo indescriptible. Un momento único de sensaciones irrepetibles. El sueño ya estaba aquí. Nosotros respirabamos aliviados después de once días a miles de kilómetros de casa y de casi 24 horas de viaje. Los nuestros lo hacían por vernos sanos y salvos, felices con sus dos nuevos nietos/primos/sobrinos. Los nuevos Alonso. Los nuevos Báez. Los Alonso Báez comenzaban su vida".
Publicado por El abajo firmante, Francisco Alonso, el 10/08/10
.

martes, 3 de agosto de 2010

Madrid-Estambul-Addis y viceversa.

El vuelo Madrid-Estambul transcurría tranquilo hasta que llegó la hora de comer. A que nuestros compañeros de viaje necesitaban ayuda con el menú por su incapacidad para expresarse en otro idioma ajeno al materno, se unió que casi todos los pasajeros se levantaron a estirar las piernas. Ya los habíamos observado en la cola del embarque: decenas (porque no eran miles) de argentinos enfundados en su camiseta del Estudiantes de la Plata. Pincharratas que volaban a Dubai a disfrutar de su equipo en el Mundial de Clubes (que finalmente ganó el FC Barcelona, con gol del tinerfeño Pedrito). Todos teníamos parada obligatoria en Estambul.
Y allí, en los asientos que se encontraban delante de los nuestros, estaban ellos: una pareja de mediana edad que viajaba a Dubai por afición/amor (a tropecientosmil kilómetros de casa) y todo gracias a una bonificación del Estado por los 25 años de servicios prestados de él como funcionario de justicia.

Amables, simpáticos, en un instante ya nos conocíamos de toda la vida y nos deseamos mucha felicidad en los caminos que se iban a separar en un trasbordo que sufrimos durante dos minutos. Dubai: Gate 120, Addis Abeba: Gate 290, Urgently...
Adiós, besos, suerte.
Dos minutos, no. Fueron cinco.
Corriendo entramos en el avión que nos esperaba desde hacía dos horas y, como seres civilizados, evitamos el contacto visual con los pasajeros por si alguno pudiera pensar que la culpa era sólo nuestra. Asientos en puerta de emergencia. Bien. Junto a nosotros una señora lee, tiene los pies descalzos con los calcetines que regala la compañía aérea. Vamos al baño y cuando llego tiene las piernas descansando sobre nuestros asientos. En mi inglés del instituto le pido disculpas, pero quiero sentarme, y comenzamos a hablar. Ella vive en Addis, está casada con un etíope y viene desde Suecia, de donde es. Nos pregunta si vamos a Addis por negocios o por placer. Al darle la razón, enseñándole las fotos de los niños, nos desea mucha felicidad. Aterrizamos. Besos y Hastasiempres.
El aeropuerto Bole de Addis Abeba y lo que vivimos después forma parte de otra historia.
Regresamos a casa diez días después.

La sala de espera en el aeropuerto de Addis, tras pasar el control de seguridad en el que nos retuvieron los billetes por no-sé-qué-error, con el consiguiente cabreo de mi contraparte, estaba repleta de historias. Ya saldríamos con tres horas de retraso sobre la hora prevista. Los niños estaban inquietos pero el cansancio los rindió. Los padres estábamos muertos de sueño pero aún así, sola entre tanta gente, la vimos. Allí estaba ella, sentada, mirándonos. Nos acercamos y nos besamos. Son más guapos que en las fotos, nos dice. Compartimos vuelo hacia Estambul. Allí, de nuevo, trasbordo exprés, esta vez con dos niños en brazos. Ella hacia Suecia, nosotros a Madrid.
Somos los últimos en entrar de nuevo al avión. Recorremos el pasillo en busca de los asientos perdidos y escuchamos ¡¡¡Miralos, qué bonita familiaaaaaaa!!!. Eran ellos, regresaban de Dubai con el subcampeonato pero felices. Les presentamos a los nuevos miembros de la familia, aquellos que conocían por fotos. Esta vez, cuando aterrizamos en Madrid ya no teníamos prisa, nos acompañamos, hablamos y nos sacamos una única foto, que se quedaron ellos,

y que conseguiré alguna vez.

sábado, 31 de julio de 2010

Ésta es nuestra cara de vacaciones...

Somos Sisay y Tama: Queremos informarte que,
desde ayer y de manera oficial, comenzaron nuestras
primeras merecidas vacaciones.
Hemos aprendido y nos hemos
divertido muchísimo en el Taller de Verano, sí,
pero ya es hora de que sean nuestros padres quienes
nos cuiden y disfruten de nuestra presencia durante
TOOOODOOOS los días de agosto...
Muchos besos para quienes nos quieren
(incluso para tí, Claire).
Nos vemos a la vuelta.

sábado, 24 de julio de 2010

Aquella noche de verano...

Todo comenzó aquella noche de verano. Debía estar escrito en las estrellas que nos encontraríamos en aquel minuto con ganas de conspirar y, para hacerlo, hablábamos del tiempo. De cómo oscuros nubarrones se acercaban desde el este y nos hacían tener preparados los paraguas para usarlos como azotes si fuera necesario. De cómo los rayos tronaban y los truenos relampagueban, poníamos el mundo al revés. De cómo mientras unas viajaban en un carruaje a una velocidad fabulosa, otras tirábamos de él con algún que otro sufrimiento. De cómo me convertí en la zahorina del trío... ;D

*Sisay, 24/7/10

Con una de ellas estuve en Addis. La ví y la abracé como si la hubiera abrazado siempre y nunca me perdonaré no haber aprovechado más los apenas dos días que coincidimos... Prometo resarcirme alguna vez, cuando nos veamos en casa, en Tenerife o en Gallarta, en casa. He de reconocer que mi segunda noche en Addis supuso para mí un gran esfuerzo sólo superado con lágrimas que se convirtieron en pleno sol la mañana siguiente. Ainara es hoy la madre de Edosa.


*Tama, 24/7/10

La bella sufrió embestidas constantes y, por fin, todo lo que tenía que salir bien, salió mejor. Hemos pasado mil momentos de alegrías, nervios, tristezas... pero siempre hemos estado ahí, cada una en su isla, unidas en la calma y en la tempestad. Cristina es hoy la madre de Yulia.

Y en el camino conocimos y se quedó con nosotras el torbellino, la novelera, la alegría de la huerta. Ana es hoy la madre de Martina.

Y, por supuesto, la delicadeza en persona. Esther es hoy la madre de Ayantu.

Os queremos.

jueves, 8 de julio de 2010

sábado, 3 de julio de 2010

viernes, 4 de junio de 2010

¿Por qué quiero a mamá y a papá?

Los padres de Victoria, nuestros amigos/compañeros de viaje, nos han enviado esta foto tan tierna hecha en el hotel a los dos días de recoger a nuestros hijos... ¡¡Cómo ha cambiado Sisay en estos cinco meses, cómo ha cambiado su mamá y cómo ha cambiado el mundo a mi alrededor!! (esto último merece una exclusiva entrada).
Tama nos ha hecho crecer con él y nos hace mil preguntas: ¿Por qué quiero a papá? Dímelo tú. Porque... me lleva en bici. ¿Por qué quiero a mamá? ¿Por qué? Porque... me lleva a Etiopía.
Etiopía es ese lugar donde vivía con más niños y donde papá le curó las heridas de la pierna, por eso también le quiere...
Además, en este tiempo hemos disfrutado con la llegada de Yulia, por fin, con los titos y es la niña más bella de Menorca. Esperamos conocer pronto al hijo de R&F, que será nuestro vecino desde que lo vayan a buscar a Addis. Sólo nos falta que llamen a Anuski para que todo vaya sobre ruedas...
Y en este día a día hemos "pasado" nuestro primer seguimiento en el que la "psicóloga", nos pregunta dos perlas: sobre cómo Tama ha superado "el duelo de la pérdida de sus padres" y sobre cómo ha reaccionado al decirle que es adoptado... hecho éste que, sesudamente nos dice, no es conveniente ocultar.
(Hube de recordarle que Tama tiene tres años y medio, que lleva cinco meses con nosotros, que está aprendiendo a expresarse... en español, que emana felicidad y que, sobre todo, no es tonto)

sábado, 15 de mayo de 2010

... y seguimos creciendo.

Así de guapos nos presentamos en la 1ª Comunión de nuestra prima Zaira hace unos días. Ese día lo disfrutamos como enanos (¿?) entre las chuches, nuestras primas que nos zarandeaban como querían, los animalitos que pululaban por el parque dentro del monasterio donde comimos...
La verdad es que nos lo estamos pasando genial, no hay finde que no haya algo divertido que hacer: con decir que esta mañana salimos con papi a comprar el pan y había miles de juegos en la calle... uffff casi no volvemos a casa!
Durante la semana, entre el cole y la guarde se nos van los días, menos mal que siempre tenemos un ratito por las tardes, ahora que hace buen tiempo, para pasear por las calles laguneras, ver y echar risis a los patos de la catedral, jugar en los columpios, comernos las galletitas de caras que nos compra mami...
Esta semana que viene, papi y mami nos han dicho que tienen el Primer Seguimiento: no sabemos lo que es eso pero ellos están contentos porque dicen que nuestras seños han hecho unos informes buenísimos de nosotros y nuestro pediatra nos ve fuertes como robles (creemos que eso es bueno, no?) ...

jueves, 13 de mayo de 2010

¿Quién será ahora mi memento?

¿Quién rasgará esa endeble mampara
en señal de querer acuchillar a alguien
de 'este' mundo? ¿Quién dejará tarjetitas o regalos
sobre mi mesa en mis días de no-cumpleaños?
¿Quién sabrá si estoy bien o mal
con sólo observarme? ¿Con quién tomaré
margaritas cuando no venga a cuento?
*****
(Menos mal que me queda West, que si no...)

martes, 4 de mayo de 2010

jueves, 29 de abril de 2010

El Regalo de Mi primer día de las mamás...

*Tama, 29/04/10

-ese cohete tan rápido que va por casa disparado y que está en todas partes al mismo tiempo, teniendo siempre todo a punto.

-esa señora que lleva en el bolso un pañuelo lleno de mocos, toallitas, chupetes, pañales de emergencia y galletitas.

-esa malabarista que enfría biberones con una mano mientras remueve cola-caos con la otra, sosteniendo el periódico con la barbilla y apartándolos del cubo de basura con el pie.
-esa maga que puede hacer desaparecer lágrimas con un beso.

-esa forzuda capaz de coger en un solo brazo 15 kilos mientras con el otro empuja un carrito lleno de compra.

-esa cantante que todas las noches canta la canción más dulce mientras los acuna un ratito.

-esa sonámbula que puede levantarse dormida a las 2 ó a las 4 de la mañana, mirar si hay pis, cambiar el pañal, dar un poco de agua, poner el chupete, todo a oscuras y sin despertarse.

Esa soy yo, la que sonríe. ;D

lunes, 19 de abril de 2010

nuestros tapices de los deseos...

Gracias a quienes quisieron participar
dejando su recuerdo en nuestro camino
y a las manos de mi mamá que hilvanaron todos estos deseos:
*TitaOli. * Teresa, David, Karen y Tatyana (Sevilla).
*Victoria (Tarragona). * Witch (Asturias). *Carmen (Bizkaia).
* Laura y Manel (Barcelona). *Vanina y Clarita (Argentina).
*Pily y Samuel. * Rafa. *Maru. *Raquel y César.
*Alex y Claudia (Wuppertal-Alemania).

*Carmen (Valencia). *Rita. *Clara (Málaga). *Marta, Kiko y Denis (Barcelona). *Bárbara, Martin y Cristóbal (Wuppertal-Alemania). *Isa. *Adolf y Edel (Wuppertal-Alemania). *Petra y Claus (Wuppertal-Alemania). *Tina y Lisa (Wuppertal-Alemania). *Mónica y David (Barcelona). *Noah, Rosana y Patrick.

*Cristina y Diego (Menorca). *Bet y Marc (Girona). *Jose Ramón. *Uge (Laredo-Cantabria). *Nico y Tina (Wuppertal-Alemania). *Abuela Conchita. *Miguel y Nuria. * Nuria y Mon. *Rosi y Klaus (Wuppertal-Alemania). *Sabine y Javi (Wuppertal-Alemania). *Familia Debellis-Torlaschi (Mallorca).

*Jose, Cipri, Sara y Marta. *Tere. *Mª Luisa (Albacete).

martes, 13 de abril de 2010

lunes, 5 de abril de 2010

Sin ganas de volver...

*Mary, Helen y TamaYa los peques se están habituando a las que serán sus rutinas entresemana durante los próximos años (16, como mínimo). Tama quiere ir al colegio hasta en los días festivos y se encuentra en la fase de los "¿por qué?" así que nos tiene entretenidas las horas... Sisay empieza la adaptación progresiva a la guardería y ha dejado apartada la mamitis para conocer nuevos mundos, por fin o a mi pesar.
Pero hay alguien que también necesitará entrada progresiva al trabajo después de 18 semanas de maternidad (que no vacaciones, aunque muchos las confundan).
Han sido semanas de papeleos, de idas y venidas cada tres horas al colegio, de preparación de potajes -los niños siguen vivos y engordando, eso es que salen bien-, de cambio de pañales, de mocos, chupas, chucherías, baños, biberones, pediatras, vacunas, llantos de madrugada porque desaparece el "tuto" entre las sábanas, de olor a colonia de nenes, de sonrisas...
Han sido semanas en las que, de no ser por algunas llamadas del trabajo, me he desconectado completamente: pero todo llega a su fin y toca la vuelta a la más absoluta y cruda realidad.
Me pregunto si seremos capaces de compaginar todo como hasta ahora, de coordinar las rutinas de los cuatro... en sólo dos semanas se verá.
En fin, ha llegado la hora de desempolvar la toga.

lunes, 22 de marzo de 2010

Pequeño Diccionario Sisay-Español:

A-A-A-A (con la boca muy abierta): Dame pan, agua o de lo que estás comiendo pero dámelo…¡Ya!. AMÚ: Cógeme en brazos (es una expresión etíope). NÁ: Ven aquí ipso facto (otra expresión etíope). TITI A MUMÚ: Éste que está aquí ya se está poniendo cómodo para dormir un ratito. Puede que me cueste un poco pero al final lo conseguiré… ABELA: Abuela, por ahora es toda aquella mujer que no sea mi mamá. AYOYÓ MI NIÑO: Arrorró canario que me canta "abela chita" para ir a "mumú". TITITA: Galletita. TANA: Tama. AYÓ: Adiós. ONESTÁ: ¿Dónde está?
En la Real Academia estamos intentando descifrar el resto.

jueves, 18 de marzo de 2010

martes, 9 de marzo de 2010

Que llegue el buen tiempo ¡YA!

...porque mis chicos deben creer que vivimos en el Polo Norte ya que no se han quitado de encima los abrigos desde que llegamos hace casi tres meses de las calurosas tierras etíopes.
Tama se levanta preguntando si está lloviendo, porque eso significa que tampoco podrá sacar la 'bizquileta' a la calle. En fin, hemos optado por tener una bicicleta interna para correr pasillo arriba, pasillo abajo, con el seguro cabreo del vecino masajista que lo que nos dijo, en cierta ocasión, fue que lo único que precisaba en su casa era relaxxxxxxxxxxx... ommmmm...
De todas maneras, seamos justos, los niños son unos soles, sólo gritan, corretean y se pelean como todos los niños de su edad, así que...
En este tiempo han crecido, engordado y aprendido miles de cosas. Se han vacunado hasta el infinito y más allá y, definitivamente, odian a su pediatra. De resto, se les siente muy felices y, con ellos, nosotros. Tama hoy me ha llamado "cansina" y no sé cómo tomármelo ;D
Esta foto de sus pies (bueno, falta uno de Sisay, pero es que es un poco vergonzoso), con unas abarcas llegadas desde Menorca, se la dedicamos especialmente a dos personas a las que queremos mucho, esperando que muy pronto vean cumplido su sueño.
Gracias a todos los que seguís aquí y a los que nos siguen otorgando premios* a pesar del parón de ideas (*gracias Anita y gracias Mati).